¿Eres una persona nocturna o diurna? ¿Alondra o Búho?

De esto también depende la paz en las vacaciones, y en la vida en general.

Por Patricia Martínez Castillo.

 

Las Alondras son aves de la mañana, porque “al que madruga Dios lo ayuda” ¿cierto? Hay que levantarse entre 5 y 7 de la mañana, después es un pecado mortal, esto incluye sábados, domingos y vacaciones. La cama los expulsa, tienen que vigilar que el gallo cante, y si no lo hace, pues ahí están para ir a despertarlo, para decirle “ya es hora ¡párate a cantar!” Su mayor energía se concentra en la mañana, quieren hacerlo y terminarlo todo temprano, llegar primero, el ejercicio, el desayuno, la junta, el viaje, la limpieza, lo que sea, pero temprano. Por la noche ya no entienden, se ponen de malas y ya se quieren dormir, No faltará la Alondrita que me dirá “¡Si yo me duermo tarde, como entre 10 y 11 de la noche!” ¿Te reíste como yo? Eres Búho.

Los Búhos son aves nocturnas, su energía se concentra después de las 5 de la tarde, rinden mejor, se les llama desvelados, no pueden conciliar el sueño antes de las 12 de la noche, en realidad pueden trabajar muy bien de forma nocturna alegando que entonces tienen menos interrupciones y están más inspirados. Tranquilamente les puede dar las dos de la madrugada en la computadora sin saber qué hora es, prefieren reunirse a cenar que a desayunar, el mundo empieza a ser un poquito mejor después de las 10 de la mañana, pero en general las mañanas no son el mejor momento.¿Pusiste tu carota de descalificación? Eres Alondra.

En realidad esto está relacionado con los ritmos circadianos, que constituyen el reloj biológico humano regulador de las funciones fisiológicas del organismo para que sigan un ciclo regular que se repite cada 24 horas, y que coincide con los estados de sueño y vigilia. El sueño y la vigilia están asociados a los estímulos de luz, que el cerebro asocia con una mayor actividad fisiológica mientras que, en la oscuridad, se inhiben estas funciones, llegando al mínimo entre las 3.00 y las 6.00 horas.

En días regulares de trabajo y escuela “tenemos” que adaptarnos a horarios que son independientes a la naturaleza biológica de cada persona. La cuestión se complica en los días de descanso y las vacaciones debido a queAlondras y Búhos entienden de manera diferente el término “descansar” o “disfrutar”.

Las Alondras querrán programar el día, empezar temprano, ver el amanecer en nuevos lugares, llegar primero, ir a correr, desayunar, apartar lugar, conocer, y en general hacer todas las actividades para “divertirse” empezando a primera hora y terminar temprano, para poder dormirse entre 9 y 10 de la noche y descansar,poder empezar temprano nuevamente al día siguiente, porque “estamos de vacaciones, venimos a disfrutar”, Eso es lo correcto para ellos y no pueden entender a la bola de flojos que quieren dormir hasta tarde porque ¡claro! ¡Anoche no querían dormirse, estaban de fiesta y esperan que todos nos desvelemos igual! ¡Así no son unas buenas vacaciones!

Los Búhos querrán levantarse tarde, disfrutar la cama, almorzar, o no, tomarlo con calma para empezar a disfrutar por ahí de las 3 de la tarde, ver los atardeceres, la mejor parte del día, romper los horarios y las rutinas, porque “estamos de vacaciones, venimos a disfrutar”, Eso es lo correcto para ellos y no pueden entender a los neuróticos que en lugar de relajarse quieren todo temprano, que no quieren disfrutar el atardecer porque ya les urge cenar y dormir temprano, ¡si podemos tener una velada fantástica!

Estas diferencias causan verdaderos enfrentamientos en la vida, y sobre todo en las vacaciones donde estamos juntos todo el tiempo. ¡Por favor! Entiende que tenemos energías diferentes, en lugar de descalificar al otro pensando que sólo tú tienes razón, sé tolerante, tal vez, Alondras y Búhos puedan reunir su mejor energía en un horario en común y respetar el resto del tiempo las diferencias, entendiendo, más que criticando.

¡Felices vacaciones a los que salen! Y los que los entendemos como “días de guardar” que la reflexión e introspección sea luminosa y profunda, que te llene de Paz.

Como hacer que las vacaciones no acaben en divorcio

 

 

 

 

Por: Melina Alfaro Gress.

Las vacaciones pueden suponer tanto una oportunidad para redescubrir a la pareja y reforzar la relación, como constituir el detonante de una ruptura (según el Instituto de Política Familiar, 1 de cada 3 parejas rompe su relación tras las vacaciones). Para evitarlo, ante todo hay que ajustar las expectativas de ambos miembros a la realidad, sin idealizar las vacaciones y eligiendo de mutuo acuerdo la mejor opción.

 

Si quieres que sean románticas

 

Elije un lugar del que ambos tengan buenos recuerdos o en el que no hayan estado antes (evita a toda costa ese en el que estuviste con una anterior pareja)

Planeen en viaje como una luna de miel, con el entusiasmo, ilusión y romanticismo del inicio de su relación

Sean tolerantes y eviten las críticas, si algo sale mal, nada de culparse uno al otro

Hagan cosas diferentes, actividades nuevas que se convertirán en memorables recuerdos.

 

Si son vacaciones familiares:

Si el planteamiento es pasar las 24 hrs del día en familia y lejos de casa, hay que negociar muy bien previamente cuales son las necesidades de cada uno y cómo se va a intentar satisfacerlas. Para ello:

Organicen actividades en las que todos puedan participar pero también algunas para que realices a solas como pareja o con amigos.

Repartan las tareas cotidianas para que todos puedan disfrutar de unas buenas vacaciones.

Busca algún momento antes de las vacaciones para hablar de temas pendientes, evitarás que ciertos problemas hagan acto de presencia en el momento menos oportuno.

 

¿Tienes la sensación de que algo te falta?

Por: Melina Alfaro Gress

Tu vida transcurre tranquila, dentro de lo que cabe. Aunque no sea exactamente como tú soñaste, se podría decir que es una buena vida: Tu salud es aceptable; hay personas que te quieren alrededor y haces muchas cosas todos los días.

Sin embargo, tienes la sensación de que falta algo.

 

El simple hecho de albergar este pensamiento te remuerde un poco la conciencia. Te dices a ti mismo que hay personas que atraviesan circunstancias peores. Quizás intentas quitártelo de la cabeza, porque te suena egoísta o desagradecido.

No lo hagas. No ignores esa sensación.

 

En primer lugar, porque no eres la única persona que la ha experimentado. En algún momento, muchos de nosotros conocemos de qué se trata.

En segundo, porque explorando qué es lo que crees que falta no estás traicionando a nadie ni siendo ingrato.

 

Tercero, porque esa sensación seguirá ahí, “picándote”, si no te tomas tiempo para escucharte a ti mismo.

La gratitud es una cosa y la conformidad, otra.

 

Siente gratitud por lo bueno que te rodea. Y siéntela también por esa inquietud que te impulsa a mejorar, a no quedarte estancado.

Porque mañana no vivirás mejor si hoy estás totalmente satisfecho con lo que tienes.

 

Pero, ¿cómo sigues adelante si no sabes exactamente qué falta?

 

Pues te tengo una noticia, esta exploración sólo la puedes hacer tú, con calma, observando las áreas importantes de tu vida relaciones, trabajo, estudios,  tratando de identificar esos puntos con los que estás descontento.

Por poner ejemplos, quizás se te haya quedado una espinita clavada por no haberte titulado en la carrera. O puede que el malestar se concentre más en tu vida amorosa, a la que le falta animación.

Explora con calma y honestidad.

 

Tómate el tiempo que sea necesario para reflexionar, porque no siempre es fácil dar con lo que no funciona. Quizás, al verse involucradas emociones incómodas, tú te quedes con las respuestas fáciles cuando el problema real es otro.

El asunto de la pareja, por ejemplo. Ya te has cansado de besar sapos y ranas, y quieres encontrar a esa persona con la que de veras te sientas a gusto.

Sé honesto contigo mismo y cuéntate la historia tal y como la sientes: ¿Estás realmente dispuesto a buscarla o buscarlo? ¿Cómo?

¿Te sentirías mucho más feliz con tu pareja “ideal” al lado?

 

Quizás, hasta ahora te habías dicho a ti mismo que has tenido mala suerte en el amor, cuando la verdad es otra: Te asusta el compromiso y por eso les ves a todos los mil defectos.

Y, ¿qué sigue cuando has explorado tu vida y has sido radicalmente honesto contigo mismo?

 

Empezar el cambio

Ya identificados las áreas o los puntos que merece ¡Ponte en acción!, queda empezar. Por poquito, pero empezar.

No te presiones para darle una vuelta de campana a tu vida de aquí a mañana. En el supuesto de que hayas decidido que vas hacer un cambio de rumbo radical, divide tu objetivo en pequeños pasos y ve dándolos despacio.

Cada paso que des, es cada paso que estarás mejorando y quitándote ese picor molesto de que algo te falta.

¿Qué paso darás hoy?

 

 

 

Cinco maneras sencillas para aumentar tu autoestima

Por: Melina Alfaro Gress.

¿Cómo anda tu autoestima? Esa parte de tu personalidad con la que afloran tus sentimientos hacia ti mismo requiere el mismo cuidado que todo tu ser. Sin embargo, algunas veces no nos damos cuenta de todo lo bueno que tenemos, pues nos bloquean nuestros complejos, los sentimientos de culpa y los pensamientos negativos hacia todo lo que somos, hacemos o dejamos de hacer.

¿Quieres rescatar tu autoestima de la calle de la amargura? ¿Qué tal si te auto-motivas y tomas acción mediante estas claves que aquí te presentamos?
1. Rememora tus éxitos y buenos atributos
No te abrumes recordando lo mal que te portaste con tu hermano cuando ambos eran niños. Tampoco recuerdes lo mal que te veías con frenos cuando tenías 12 años. Mejor trae a tu mente los comentarios positivos por tu excelente desempeño laboral. O recuerda cuánto aprecia tu hermano que le ayudes a cuidar a tus sobrinos cuando tiene una cita de negocios.

Encuentra todas tus buenas cualidades y recuerda los éxitos que has logrado en tu vida, por pequeños que a ti te parezcan. Tener presentes esos buenos pensamientos te ayudará a valorar tu persona y elevar tu autoestima.

 

2. No te compares con los demás
Cada persona tiene sus propias cualidades y, por supuesto, tú no eres la excepción. No te preocupes por esos atributos que quisieras tener, semejantes a los de las estrellas de cine. Mejor piensa en lo afortunad@ que eres de tener a tus seres queridos y a tus amistades. Valora que tienes salud, que tus facultades mentales te hacen una persona inteligente. Recuerda las buenas oportunidades que te ofrece tu trabajo, lo que aportas a los demás.
Probablemente haya muchos que envidiarían todo eso que tú tienes hoy y que quizás no valoras lo suficiente.

 

3. Encuentra la raíz de tu falta de autoestima
Es posible que hayas tenido una niñez compleja, en la que sentías que todos elogiaban a los demás niños, mientras nadie prestaba atención a tus logros. ¿El apodo por el que te conocían en la escuela te hacía sentir inferior a los demás? ¿Eras demasiado alto o demasiado bajo con relación a los demás niños de tu edad?

Es necesario encontrar el fondo de nuestros sentimientos negativos. Casi todos tenemos algún aspecto de nuestra personalidad que no nos gusta. Pero eso no significa que debas enfocarte únicamente en ello, pues eso solo te hará sentir mal. Mejor trata de analizar de qué manera esos pensamientos se relacionan con la forma como ahora te sientes. Analizar esos pensamientos en su justa medida te ayudará a elevar tu autoestima.

 

4. Date el valor que mereces
Esto tiene que ver con la manera en que te percibes a ti mismo. Obsérvate frente a un espejo y enumera las cualidades que percibes. Si no puedes detectar características positivas en ti mismo, tendrías un indicio de que, probablemente, tu autoestima ande por los suelos.

A veces ayuda anotar los defectos que encuentras en tu persona. Al leerlos uno por uno puedes analizar si realmente se trata de un defecto, un error, o algo a cambiar. Puedes llegar a descubrir que, curiosamente, en algunos casos, lo que consideras negativo en ti mismo es percibido como una virtud por quienes te rodean.

En todo caso, tú eres quien tiene la última palabra; solo tú puedes saber si un aspecto de tu personalidad te hace feliz o no. No obstante, al realizar este análisis evita caer en los extremos de la justificación o de la crítica despiadada; ambas actitudes son igualmente perjudiciales. Aunque difícil, trata de ser objetivo y justo contigo mismo.
5. No te ancles en el pasado
Si tienes algo que te avergüenza de tu pasado, déjalo ir. En la vida todos cometemos errores. Si ya recapacitaste al respecto y la parte afectada te ha perdonado, no insistas en torturar tu autoestima pensando que eres la persona más mala del mundo. Si insistes en poner el dedo en la llaga, no harás más que subestimarte a ti mismo.

¡Dale estas palmaditas a tu autoestima! No olvides la importancia que tiene cuidarte y quererte a ti mismo.

¿Podemos enamorarnos respondiendo un cuestionario?

Por: Patricia Martínez Castillo.

 

Esta semana Nivel Uno en Facebook nos regaló el video de donde se afirma que se necesita un promedio de diez citas para que dos personas que se atraen descubran todo lo que tienen en común y se enamoren. La pregunta que se hacen es: ¿Qué pasaría si concentráramos diez citas en una hora? Reunieron a varios desconocidos y los hicieron seguir un cuestionario para crear una intimidad acelerada. El video, editado con cancioncita romántica, acaba en puros besos con la sugerencia de que “sólo hay que abrirle el corazón a alguien”.

Para empezar estas persona decidieron participar en este experimento, lo que digo parece obvio, pero no lo es. ¿Estamos dispuestos a intimar con un desconocido? ¿Estamos dispuestos a arriesgarnos y enamorarnos? Habrá varias almas aguerridas que me dirán que ¡Si!,  algunos hasta  ¡Me urge! Y ¿qué estás haciendo al respecto?

Hace unas semanas en este espacio te contaba de mi experiencia en Tinder, la aplicación para conocer personas y “ligar”, resulta que “todos” quieren conocer a alguien, pero “ninguno” está dispuesto a abrirse, dejarse conocer, darse tiempo, conocer al otro verdaderamente, profundizar, intimar. Y por intimar me refiero a cercanía emocional, no a sexo únicamente.

Este video me llevó a investigar sobre el famoso cuestionario, son 36 preguntas diseñadas en 1997 por el psicólogo Arthur Aron, profesor en la Universidad Estatal de Nueva York, conocido por su trabajo sobre intimidad en relaciones interpersonales.

Se afirma que “podrías” enamorarte contestando estas preguntas, ¿no te asusta? ¿te da curiosidad? la condición es contestar las preguntas viendo al otro a los ojos, repito, a los ojos, no al celular, nada más lo reitero porque luego algunos creen que estar con alguien es estar sentados en la misma mesa cada quien viendo su celular.

Este experimento afirma que puede lograr que dos desconocidos que se atraen se enamoren, me pregunto qué pasaría si se aplicara en matrimonios, o en relaciones ya establecidas. ¿Estarían dispuestos a soltar el celular, la tele, la compu, el gym, el trabajo, los platos, los niños, las mascotas, los amigos, el cansancio y demás pretextos y distractores para dedicarse por lo menos una hora y de verdad mirarse a los ojos y contestar el cuestionario?

¿Estarías en disposición de probar? hay que dedicarle por lo menos 15 minutos a cada sección, puede ser más, los participantes deben leer las preguntas en voz alta y ambos deben contestar todas las preguntas mirándose a los ojos. Y por favor ¡sinceridad y disposición! Algunos sugieren verse a los ojos 4 minutos al terminar. Si te atreves por favor me cuentas cómo te fue. Aquí tienes las 36 preguntas, ¿listos?

 

Sección I

 

1. Si pudieras elegir a cualquier persona en el mundo, ¿a quién invitarías a cenar?

2. ¿Te gustaría ser famoso? ¿De qué forma?

3. Antes de hacer una llamada telefónica, ¿ensayas lo que vas a decir? ¿Cuál es la razón?

4. Para ti, ¿cómo sería un día perfecto?

5. ¿Cuándo fue la última vez que cantaste a solas? ¿Y para otra persona?

6. Si pudieras vivir hasta los 90 años y retener ya sea el cuerpo o la mente de alguien de 30 años durante los últimos 60 años de tu vida, ¿cuál de las dos opciones elegirías?

7. ¿Tienes una corazonada secreta acerca de cómo vas a morir?

8. Di tres cosas que creas tener en común con tu interlocutor.

9. ¿Cuál aspecto de tu vida te hace sentir más agradecido?

10. Si pudieras cambiar algo en la forma como te educaron, ¿qué sería?

11. Tómate cuatro minutos para contar a tu compañero la historia de tu vida con todo el detalle posible.

12. Si mañana te pudieras levantar disfrutando de una habilidad o cualidad nueva, ¿cuál sería?

Sección II

13. Si una bola de cristal te pudiera decir la verdad sobre ti mismo, tu vida, el futuro, o cualquier otra cosa, ¿qué le preguntarías?

14. ¿Hay algo que hayas deseado hacer desde hace mucho tiempo? ¿Cuál es la razón por la que no lo has hecho todavía?

15. ¿Cuál es el mayor logro que has conseguido en tu vida?

16. ¿Qué es lo que más valoras en un amigo?

17. ¿Cuál es tu recuerdo más valioso?

18. ¿Cuál es tu recuerdo más doloroso?

19. Si supieras que en un año vas a morir de manera repentina, ¿cambiarías algo en tu manera de vivir? ¿Por qué?

20. ¿Qué significa la amistad para ti?

21. ¿Qué importancia tiene el amor y el afecto en tu vida?

22. Compartan de forma alterna cinco características que consideren positivas de su interlocutor.

23. ¿Tu familia es cercana y cariñosa? ¿Crees que tu infancia fue más feliz que la de los demás?

24. ¿Cómo te sientes respecto a tu relación con tu madre?

 

Sección III

 

25. Di tres frases verdaderas usando el pronombre “nosotros”. Por ejemplo, “nosotros estamos en esta habitación sintiendo…”.

26. Completa esta frase: “Ojalá tuviera alguien con quien compartir…”.

27. Si te fueras a convertir en un amigo íntimo de tu interlocutor, comparte con él o con ella algo que sería importante que supiera.

28. Dile a tu interlocutor qué es lo que más te ha gustado de él o ella. Sé muy honesto y dile cosas que no dirías a alguien a quien acabas de conocer.

29. Comparte con tu interlocutor un momento embarazoso de tu vida.

30. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de alguien? ¿Y a solas?

31. Cuéntale a tu interlocutor algo que ya te guste de él.

32. ¿Hay algo que te parezca demasiado serio como para hacer broma al respecto?

33. Si fueras a morir esta noche sin posibilidad de hablar con nadie, ¿qué lamentarías no haber dicho a alguien? ¿Cuál es la razón por la que no se lo has dicho hasta ahora?

34. Tu casa se incendia con todas tus posesiones dentro. Después de salvar a tus seres queridos y a tus mascotas, tienes tiempo para hacer una ultima incursión y salvar un solo objeto. ¿Cuál escogerías? ¿Por qué?

35. De todas las personas que forman tu familia, ¿qué muerte te parecería más dolorosa? ¿Por qué?

36. Comparte un problema personal y pídele a tu interlocutor que te cuente cómo habría actuado él o ella para solucionarlo. Pregúntale también cómo cree que te sientes respecto al problema que has contado.

El cambio climático ¿Influye en el comportamiento humano?

Por Melina Alfaro

Como Aristóteles afirmaba los seres humanos somos animales racionales, y como tales mantenemos, aunque muchas veces lo olvidemos, una estrecha vinculación con el entorno.


Nuestra naturaleza animal está estrechamente ligada con la naturaleza y sus leyes, aunque insistamos una y otra vez en desvincularnos de este entorno construyendo hormigón y cemento a nuestro alrededor, como huyendo de un origen que nos es ineludible.


De hecho, hay un instinto primario en nosotros que hace que realmente encontremos la tan ansiada tranquilidad y paz estando en entornos naturales. La simple visión del mar, el olor a hierba mojada, el trino de las aves, nos transmiten un estado de profundo bienestar.


La metereosensibilidad estudia cómo nos afecta el clima. Reconocemos que en primavera y veranos estamos más energéticos, más alegres y nos sentimos más bonitos. En el invierno, más perezosos, dormilones y desmotivados. ¿Científicamente eso es cierto? ¿Cómo se explica la influencia del clima en el comportamiento humano?
En el humor.



La luz solar incide en ciertas actividades del cerebro que tienen que ver con el humor de las personas, de manera que al disminuir la iluminación solar la gente tiende a deprimirse. 

Emil Kraepelín, un psiquiatra alemán, utilizó el término “depresión estacional” para explicar estos síntomas depresivos  como decaimiento, somnolencia, dolor de cabeza, aumento de peso, mal humor, ansiedad, tristeza, cansancio físico, aislamiento social, despertados en otoño, acentuados en invierno y nuevamente adormecidos en primavera y verano.


La cantidad de luz recibida del exterior influye en la actividad de la serotonina, un neurotrasmisor que permite la intercomunicación entre neuronas, producida por la glándula hipófisis situada en la parte central del cerebro,  es quien “maneja” nuestros estados de ánimo. La depresión es producida cuando la secreción de esa hormona es disminuida. 


Con la intención de estudiar Las influencias climáticas fue creada la Fotobiologia, se trata de una disciplina científica que examina la relación de los seres vivos y la luz. 

Los días de fuerte viento podemis ponernos irritables y algo más alérgicos (las diminutas partículas en suspensión provocan un molesto picor en ojos y nariz). Pero hay que diferenciar entre vientos cálidos y fríos: los primeros (ocurre sobre todo con el llamado Viento Foehn) provocan jaquecas, migrañas, dificultad para concentrarse y memorizar e incluso más accidentes de tráficos y peleas, tanto callejeras como laborales y familiares.


Si el viento que sopla es, por el contrario, frío tendremos más necesidad de ir al baño, respiraremos peor y aumentarán los trastornos circulatorios porque nuestro sistema parasimpático cerebral estará sobreestimulado.


Si el aire fuerte es mantenido, podemos tener un comportamiento depresivo.

Con todo este planteamiento no faltará el que es feliz en el frío y la lluvia. Yo tengo amigos así.¡Así que a buscar alternativas de climas aun que sea de fin de semana para estos cambios climáticos!FUENTES: http://www.saludymedicinas.com/nota.asp?id=808 http://www.actosdeamor.com/climasalud.htm http://www.intramed.net/actualidad/not_1.asp?idNoticia=38607

El día de la Felicidad

Por Melina Alfaro

La Asamblea General de la ONU, en la resolución el 12 de julio de 2012 decretó el 20 de marzo Día Internacional de la Felicidad, para reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos y la importancia de su inclusión en las políticas de gobierno.

Algunas personas seguramente dirán: “ya no saben ni qué inventar”, pero en realidad, esta iniciativa tiene como fin invitar a todos los ciudadanos del mundo a celebrar este día mediante la realización de actividades que ayuden a recordar a otros que el objetivo humano fundamental es buscar la felicidad.

De acuerdo con lo publicado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “El mundo necesita ‘un nuevo paradigma económico’ que reconozca ‘la paridad de los tres pilares del desarrollo sostenible’, el social, el económico y el medioambiental porque, como ha señalado el Secretario General, Ban Ki-moon, ‘juntos definen nuestra felicidad global’.

Estás en mi vida por una razón, estación, o de por vida…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por: Melina Alfaro Gress.

Las  personas llegan a nuestras vidas por una razón, por una estación o para toda la vida.

Cuando te des cuenta de cual es, vas a saber que hacer con cada persona.

 

Por una RAZÓN:

Cuando una persona llega a tu vida por una razón, es para cumplir con algún deseo o necesidad que tengas o hayas expresado.

Llega para ayudarte a atravesar una dificultad, para hacer de guía y soporte, ya sea tanto físico, mental o espiritual.
Pareciera ser alguien que envió Dios… ¡y lo es!

Es por esa razón que tu los necesitas y ellos llegan.

Después, sin que nada malo suceda o sin que ocurra ningún inconveniente específico, esta persona hace o dice algo para que la relación no continúe y se rompa. A veces se mueren. A veces se alejan. Y a veces hacen algo para que tu te alejes.

Lo que debemos entender es que nuestra necesidad fue satisfecha, nuestro deseo se cumplió, su trabajo esta hecho.

La súplica que pediste fue escuchada y cumplida, y ahora es tiempo de seguir adelante.

 

Por una ESTACIÓN:

Cuando una persona llega a nuestra vida por una estación, es para compartir, crecer y aprender.

Esa persona puede traernos un período de paz, o simplemente hacernos divertir. Como las frutas de estación, están en la temporada que son necesarias para tu vida, ayudando a nutrirte. Esas personas deben enseñarnos algo que nunca hemos aprendido ni hecho. Generalmente nos brindan un tiempo de gran diversión.

¡Créelo!, ¡es verdad!.

Pero solo por una temporada.

 

De POR VIDA:

Las relaciones de POR VIDA enseñan lecciones de vida.

Cosas que debemos establecer para crecer con una sólida base emocional.

Tu  trabajo es aceptar la lección, amar a esa persona, y usar eso que aprendiste en todas las amistades y ámbitos de la vida.Final del formulario

Ponle un Stop a tus pensamientos

Por: Melina Alfaro

¿Quién te lastima?  ¿Quién te genera dolor?
¿Quién te resta felicidad? ¿Quién te intranquiliza? ¿Quién controla tu vida?
¿Tu pareja? ¿Tu familia? ¿Una amistad pasada? ¿Tu jefe?

Seguramente podríamos crear una lista de sospechosos y culpables bien extensa de todos cuantos nos han tratado mal, de todos aquellos que se fueron  dejándonos inmersos de dolor y sin regalarnos un poquito de lo que creíamos merecer.

Realmente, no necesitamos ni  una lista de nombres, ni una respuesta.  Para que nada ni nadie nos haga sufrir, ni nos robe la paz, ni nos  rompa el corazón, tan sólo necesitamos un stop. Un stop para empezar desde cero.

No sufrimos por las acciones de otras personas, sino por lo que sentimos, imaginamos e interpretamos a consecuencia de las mismas. Nuestra felicidad no puede colocarse en las manos, la mente de otro, en sus pensamientos o decisiones.
Absolutamente nadie tiene capacidad para que le entreguemos  el control de nuestra  vida, a no ser que así lo consintamos y decidamos.

En ocasiones, el sufrimiento  se prolonga mientras tratamos de buscar respuestas a preguntas que nunca abandonan nuestra mente. ¿Por qué no llamó? ¿Por qué cambió de acera? ¿Por qué no me invitó? ¿Por qué lo hizo adrede? ¿Por qué me criticó? ¿Por qué me dijo eso? ¿Por qué no me dijo eso?

Nuestra vida no puede depender de las elecciones, acciones o palabras de otros, no podemos ceder el poder de nuestros sentimientos para que otras personas acaben convirtiéndonos en marionetas con sus correspondientes acciones.

Curiosamente, la inmensa mayoría de las personas que nos han “ofendido o lastimado”,  continúan con su vida sin llegar a enterarse del “teatro” que nuestra mente desarrolla.
No debemos de estar donde no nos necesiten ni donde no acepten nuestra compañía. No debemos obligarnos a sentir o hacer   algo que no queremos, ni  con lo que estamos de acuerdo.
Seguramente en ocasiones perderemos el control de todo lo que sucede a nuestro alrededor, pero podemos reaccionar con una CAPACIDAD integra, para saber interpretar lo que está ocurriendo y decidir con libertad por nosotros mismos.

Sólo nosotros  a través de esa capacidad y actitud, podemos controlar nuestro destino.

¿Guardas Rencor? Yo si.

Por: Patricia Martinez Castillo

 

El perdón radical.

 

¿Guardas rencor? Yo sí. Y ya sé que eso no es bueno, que la religión, la psicología, la energía, la moral dicen que no es bueno. Ya sé que es malísimo para la salud, para el crecimiento espiritual, para la vida. Es más, algunos comentan que el cáncer y otras enfermedades están relacionadas con el rencor.

¿Por qué no perdonamos? Para que no nos vuelva a pasar, porque nos duele, y también debido al planteamiento del perdón tradicional que a muchos no nos satisface. Resulta que alguien me hace daño, y yo debo perdonarlo, es mi obligación. Como buena persona, debo perdonarlo. Tengo la obligación de entender que ese pobre “extraviado” de Dios me hizo daño porque ha tenido una vida difícil, experiencias terribles, porque es así, porque…, porque…, lo que tú gustes y mandes, y acaba resultando que el agresor es la víctima y si yo no lo perdono, la maldad está en mí. ¿Te suena?

Ese planteamiento ni me gusta, ni me satisface. Me aguanto y permito que siga sucediendo ¿verdad? ¡Pues no!

Y entonces ¿cómo le hacemos? Ese rencor daña, enferma, se agranda, no deja vivir. Ese tipo de perdón perpetúa el arquetipo de víctima, ¡yo soy la víctima! ¿Y si cambiamos de planteamiento?

Colin Tipping lo logra con El Perdón Radical propone el desafío de transformar por completo nuestra percepción del mundo y nuestra interpretación de los acontecimientos con el fin de dejar de ser víctimas. Cuando descubrí esta poderosa y milagrosa herramienta me sentí bendecida, y, desde entonces lo recomiendo ampliamente.

En el perdón radical llenas un plantilla, una hojita quete va guiando, y al terminar el proceso te regresa la paz y la libertad. En el primer paso reconoces que algo sucedió, sí sucedió y no estuvo bien, sin juzgarte te desahogas escribiendo lo que te molesta, después, como si tuvieras al que te ofendió enfrente, le escribes diciendo lo que te molesta.

En el segundo paso reconoces que debido a lo que te hizo tú estás sintiendo…y haces una lista de lo que sientes.

El estrés regularmente viene de la descalificación que nos hacemos a nosotros mismos por sentir lo que estamos sintiendo, nos han enseñado que no es bueno sentir lo que sentimos y que si lo hacemos somos malas personas. En el perdón radical honramos nuestros sentimientos, tenemos derecho a sentir lo que estamos sintiendo y reconocemos que nadie puede hacernos sentir nada. Somos los dueños de nuestros sentimientos. Las personas que tienden a negar lo que sienten quisieran que este paso desapareciera, sin embargo, es muy efectivo para traspasar el dolor y es sólo el principio.

En el tercer paso colapsamos la historia, ¿qué diferencia hay entre lo que realmente sucedió y lo que interpretamos? ¿cuándo en nuestra vida sentimos lo que estamos sintiendo ahora?¿están estos sentimientos relacionados con nuestras heridas de la infancia?

En el cuarto paso reencuadramos la historia. ¿Qué pasaría si la experiencias de vida que tenemos fueran lecciones de aprendizaje previamente acordadas? ¿qué pasa si esto no me sucede “a mi”, sino que sucede “para mi”?

En el quinto paso integramos el nuevo planteamiento, nos damos cuenta que todo es perfecto tal y como es.

Es una bendición. Inténtalo, tal vez te ayude a sanar física, mental, emocional y espiritualmente. www.radicalforgiveness.com.