En el cuerpo cargamos a nuestra familia

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Nuestro cuerpo suele reflejar los problemas o enfermedades heredadas del árbol genealógico. No debemos caer en la trampa de buscar recetas infalibles porque no las hay. Cada caso es distinto. Este artículo sólo pretende dar unas pocas orientaciones que sirvan como base.

Queremos decir que asignar un ancestro a cada órgano o área corporal es simplificar en exceso. Algo parecido a la tarea en la que se siguen enfrascando muchos neurólogos localistas: la de asignar funciones cognitivas concretas a zonas cerebrales concretas. La conclusión a la que llegan es que hay especialización hasta cierto punto, porque en el cerebro, igual que en el Universo, todo interacciona con todo y todo está contenido en cada parte del todo.

Antes de seguir, tenemos que tener en cuenta que en cada zona corporal conviven tres informaciones:

La memoria de nuestro árbol genealógico.
La memoria biográfica personal.
Los mensajes que nuestra parte interior más “sabia” (podemos ponerle el nombre que más nos apetezca) nos envía a través del cuerpo.

1. La memoria de nuestro árbol genealógico:

La familia está viva en la piel, en el cuerpo, está hablando. Hasta tal punto que podemos reconocer a nuestro árbol por la huella que éste ha dejado en nosotros. Esa “cierta especialización” de la que hablábamos, en la que los estratos de nuestro árbol genealógico vive en cada uno de nosotros se podría expresar así, muy a grandes rasgos:

Parte derecha del cuerpo – rama paterna.
Parte izquierda – rama materna.
Hombros, cabeza – bisabuelos.
Tórax y brazos – abuelos.
Desde la cintura a las rodillas – padres.
Desde rodillas a plantas de los pies – hermanos.
2. La memoria biográfica personal.

Desde la manera en la que somos concebidos, pasando por el tipo de parto, como nos han acariciado de niños, todo queda escrito en el cuerpo. Por ejemplo, consideramos que el peso de la culpa se asienta en la parte alta de la espalda y los traumas infantiles en los pies. La piel es un gran lienzo en la que queda escrita la historia de nuestras relaciones con el mundo.

3. Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo.

Nuestro cuerpo es el mapa físico de nuestra conciencia, un fiel reflejo de cómo funcionamos en las distintas áreas de la vida. Cualquier síntoma físico es una oportunidad para hacernos conscientes de que hay un área en nuestra vida que necesita atención.

El cuerpo en su totalidad se inclina al andar: hacia atrás o hacia delante. Estaremos huyendo del pasado si caminamos inclinándonos ligeramente hacia delante. Si nos inclinamos hacia atrás al andar tenemos miedo a entrar en la vida, somos unos cobardes.
La cabeza también puede simbolizar al padre y a todos los ancestros varones. Caminar con la cabeza por delante es igual a no reconocer nuestros deseos, andamos refugiados en el intelecto.
Los tumores cerebrales tienen que ver con los secretos escondidos del árbol. Las migrañas con las retenciones sexuales.
Los ojos como conjunto son de carácter masculino. El ojo derecho es el intelectual, el racional. El izquierdo es el del corazón, el ojo profundo, el de la receptividad.
La boca y las orejas simbolizan el linaje materno (son receptivas). La sordera en el oído izquierdo puede ser algo que no quiero escuchar del linaje femenino.
Los dientes picados son el resultado de la rabia no expresada.
La garganta es el canal de expresión y de creatividad. Tras una amigdalitis se esconde el miedo, las emociones reprimidas y la creatividad sofocada.
El pecho: aquí está la relación corazón-emociones. Si no nos han amado desarrollaremos un pecho endurecido e insensible.
Las manos son el símbolo de la elección. La mano derecha es el símbolo de la elección racional, sin fe. La izquierda es la intuitiva.
Las uñas son nuestras defensas simbólicas… ¿Heredamos uñas de mucho grosor?
La espalda: los problemas simbolizan que cargas a los padres. Si no nos acariciaron de pequeños podemos sufrir una desviación de columna. En la espalda se van archivando los conflictos no resueltos de nuestro pasado:
– En la parte lumbar está la conexión con nuestra sexualidad y creatividad (los padres).
– En la parte dorsal es la conexión con nuestra parte emocional (los abuelos en el árbol).
– En la parte cervical nos conectamos con nuestro intelecto (los bisabuelos)
El vientre: la madre y todo lo que “digerimos de la vida”. Los problemas de estómago están asociados al miedo, a la angustia y la ansiedad.
La pelvis se conecta con la sexualidad y con nuestros padres. El miedo a la sexualidad puede traducirse en una pelvis movida hacia atrás.
Las rodillas nos muestran nuestra flexibilidad, nuestra adolescencia. Si vivimos encerrados en nuestro castillo, inflexibles, sufriremos con las rodillas.
Los pies simbolizan el territorio, conectados con nuestra hermandad. Cuando no estamos viviendo nuestra vida, caminamos como un ladrón sin hacer ruido. Si somos hijos de padres divorciados, o separados…las puntas de los pies se separan. Vivimos una época de regresión a la infancia…las puntas de los pies miran hacia dentro. Cuando los pies se inclinan hacia fuera nos señalan que no tenemos un lugar en el mundo.

Somos un espíritu que utiliza un cuerpo de vehículo para pasearnos por esta vida, pero él no es una carrocería inerte, cada célula contiene lo que fueron nuestros ancestros y lo que somos nosotros.

“Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu”.
Alejandro Jodorowsky

FRASES BUDISTAS QUE CAMBIARAN TU VIDA

  

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El budismo es una de las religiones más antiguas que aún se practica y una de las que más seguidores tiene, aproximadamente unos 200 millones de personas. Aunque algunos prefieren referirse al budismo más como una filosofía de vida que como una religión.


De una forma u otra, lo que ha permitido que esta filosofía/religión sobreviva a lo largo del tiempo y siga ganando adeptos son sus mensajes sencillos y llenos de sabiduría que pueden mejorar realmente nuestra vida cotidiana. De hecho, no es necesario abrazar el budismo para aprovechar los beneficios que nos puede brindar. Basta tener la mente abierta y el corazón bien dispuesto.

Más vale usar pantuflas que alfombrar el mundo.

Es importante saber qué guerras combatir y cuáles dar por perdidas porque luchar contra molinos de viento puede ser muy romántico pero no es eficaz. A veces, ya sea porque sobrestimamos nuestras fuerzas o porque no somos conscientes de la envergadura de la situación, nos planteamos objetivos que sobrepasan nuestras capacidades. Entonces nos generamos un estrés innecesario. Sin embargo, para encontrar la paz interior, es importante ser conscientes de nuestras potencialidades y dosificar nuestros recursos, solo así podremos llegar más lejos.

Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora.

A menudo se nos escapa la vida mientras estamos atados al pasado o preocupados por el futuro. Sin embargo, el budismo nos enseña que no tenemos más que el aquí y ahora. Por tanto, debemos aprender a estar plenamente presentes, a disfrutar de cada momento como si fuera el primero y el último. No bucees en el pasado ni sueñes demasiado con el futuro, concéntrate en el momento presente porque es ahí donde encontrarás las claves de la felicidad.

Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno.

Somos una unidad física y espiritual, aunque a menudo lo olvidamos. A veces nos preocupamos demasiado por cuidar el cuerpo y olvidamos el alma, mientras que en otras ocasiones nos preocupamos mucho por nuestro equilibrio psicológico dejando de lado aspectos tan importantes como la dieta y el ejercicio físico. Sin embargo, para encontrar un verdadero estado de bienestar es imprescindible que mente y cuerpo estén equilibrados.

No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.

Se trata de una de las máximas del budismo que, si la aplicáramos al pie de la letra, nos permitiría eliminar prácticamente todas las leyes y los mandamientos morales. Sin embargo, esta frase budista va más allá del clásico “no le hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti” porque implica, ante todo, un profundo conocimiento de nosotros mismos y, en segundo lugar, una gran empatía para con los demás.

No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita.

Aunque no somos conscientes de ello, nuestro deseo de tener más, ya sea en el plano material o emocional, es la principal fuente de nuestras preocupaciones y desencantos. Cuando aprendemos a vivir con poco y aceptamos todo aquello que nos brinda la vida y en el momento en el que nos lo brinda, logramos una vida más equilibrada y reducimos la tensión y el estrés. Desear más cosas a menudo solo indica que necesitamos más seguridad o que nos sentimos solos y necesitamos suplir esos vacíos. Cuando te sientes a gusto contigo mismo, no necesitas demostrar nada.

Para entender todo, es necesario olvidarlo todo.

Cuando somos pequeños estamos abiertos al aprendizaje, no tenemos ideas preconcebidas. Sin embargo, a medida que crecemos nuestra mente se llena de condicionamientos sociales que nos indican cómo deben ser las cosas, cómo debemos comportarnos e incluso qué debemos pensar. Estamos tan imbuidos en este contexto que no nos percatamos de que nuestra mente se ha convertido en una caja muy estrecha que nos aprisiona. Por eso, si quieres cambiar y ver las cosas desde otra perspectiva, el primer paso es desligarse de las creencias y los estereotipos que te mantienen atado. En este sentido, otra frase budista nos ilumina: “En el cielo no hay distinciones entre este y oeste, son las personas quienes crean esas distinciones en su mente y luego piensan que son verdad”.

El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.

La violencia genera violencia, la ira produce resentimiento. Es algo que sabemos pero casi nunca aplicamos por lo que a menudo nos involucramos en discusiones en las que nos dejamos llevar por nuestras emociones más negativas, respondemos a la crítica con otra crítica y a un ataque con otro aún más fuerte. Sin embargo, el odio solo genera odio, la única forma de contrarrestar su efecto es brindando amor, respondiendo con emociones positivas.

Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.

Se trata de una de las frases budistas más antiguas pero hace poco algunas investigaciones realizadas en el área de la Psicología Positiva han demostrado que la gratitud y la entrega son uno de los caminos que nos conducen a la felicidad. No se trata de dar esperando recibir algo a cambio sino de dar motivados por el placer que se siente al ayudar a alguien. Recuerda que no es mejor persona aquella que da graciosamente lo que le sobra sino la que comparte lo que apenas le alcanza.

Si puedes apreciar el milagro que encierra una sola flor, tu vida entera cambiará.

En esta frase budista se encierra el secreto del cambio: aprender a valorar cada cosa y cada persona por lo que es: un milagro único e irrepetible. Cuando aprendamos a no criticar sino a aceptar y a maravillarnos ante las cosas más pequeñas que nos rodean, nuestra vida cambiará porque le estamos dejando una puerta abierta a la gratitud, la curiosidad y la alegría. Al contrario, si pensamos que no hay nada especial en las pequeñas cosas y que estamos en la cima del mundo, no solo nos estamos cerrando a la belleza sino también al aprendizaje y el crecimiento. Si no puedes apreciar el milagro que encierra una flor, es que ya estás muriendo por dentro.

 

Cómo emprender un negocio con tu pareja y no perderla en el intento

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Si quieres una relación genuinamente inseparable, empezar un negocio con tu pareja puede ser el ticket para esa combinación de vida personal y profesional las veinticuatro horas del día.

¿24 horas juntos? Esto parece más una vía rápida para el Divorcio…

Bueno, esto puede ser cierto para algunos, pero muchas parejas han combinado con éxito matrimonio y negocios. Para conseguirlo, lo único que necesitamos es un cuidadoso plan y que ambas partes tenga mucha consideración entre ellas.

Vamos, lo normal de un matrimonio

Ventajas e Inconvenientes

“Pero, ¿Por qué arriesgarte?” dirán algunos. Para saber si merece la pena hacer esto, vamos a hacer un repaso a las ventajas a inconvenientes:

Las buenas noticias

Confianza: Encontrar un compañero de negocios en quien tengas completa confianza es muy difícil, y seguramente tu pareja es la persona en la que más confías.
Compasión: Como conoces a tu pareja extremadamente bien, sabes muy bien cómo maneja situaciones de estrés. También sabes las mejores formas de darle apoyo cuando tiene entre manos retos y los obstáculos propios de llevar un negocio.
Habilidades: Saber las mejores habilidades y aptitudes del otro no debería ser un acertijo para la mayoría de las parejas. Eso hace más fácil que puedas delegar responsabilidades y obligaciones profesionales en tu pareja. También hace más fácil que cada uno se centre en sus propias habilidades.
Posibles problemas

Contacto constante: Puede que tengas el matrimonio más sólido de todos cuantos conozcas, pero incluso en la unión más idílica pueden surgir problemas por una sobredosis de interacción.

Finanzas: De alguna manera van a poner todos sus recursos financieros en la misma apuesta. A no ser que tengan otras fuentes de ingresos aparte o ahorros considerables, comenzar un negocio juntos puede ser financieramente peligroso. También puede ser una fuente de problemas si uno de los dos es más conservador con el dinero y el otro acepta mejor el riesgo y la volatilidad.

Mantener las dos partes separadas: Un día entero juntos en el trabajo, seguido de una tarde, juntos de nuevo, diseccionando los pormenores de la jornada laboral, es decir, la conexión entre nuestra vida profesional y nuestra vida privada puede que sea demasiado intensa y que los haga sentir incómodos. Es un reto que muchas parejas admiten que les costó superar.
¡Voy a hacerlo! Pero… ¿Cómo hacerlo bien?

Si a pesar de todo esto aún te sigue llamando la idea de empezar un negocio con tu pareja, aquí te dejamos 4 consejos básicos

1. Una relación fuerte significa una asociación empresarial fuerte
Las buenas relaciones, ya sean personales o profesionales, se basan en la confianza y el respeto mutuos. Si la relación con su pareja tiene una base sólida, lo más probable es que sea capaz de crear un negocio con la misma fuerza.

La mayor ventaja de ser un equipo de marido y mujer es el factor de la confianza. Siempre tener el mejor interés en mente para la empresa y nunca cuestionarse las motivaciones individuales porque se sabe que los intereses personales y profesionales está alineados.

2. Nunca trabajen en las mismas tareas
Si planean trabajar lado a lado y compartir responsabilidades serán menos productivos. Los Stocklins aprendieron que sus diferentes fortalezas les permiten atender diferentes responsabilidades.

Que los puntos fuertes y responsabilidades divididas nos hacen un equipo más eficiente. Esto los hace convertirse en expertos y sobresalir en diferentes áreas de la empresa. No se tiene que competir, es aprender a confiar en la otra persona para llevar a cabo su parte de la responsabilidad.

3. La vida personal también importa
Cuando trabajas con tu pareja, encontrar tiempo para las actividades personales es más difícil.

La empresa consume una gran parte del tiempo. Y cuando trabajas con tu pareja en el mismo negocio lo hace de tiempo completo.

Comprometerse a un equilibrio entre trabajo y vida como una pareja emprendedora puede ser difícil, pero ayudará a que su negocio no eclipse por completo su relación.

4. Compromiso con el espíritu emprendedor
El espíritu emprendedor no es un trabajo de nueve a cinco, es un estilo de vida. Una pareja que quiere emprender un negocio tiene que preparase.

Tienen que entender el negocio antes de empezar, pero si esperas hasta que todo esté perfecto, nunca lo harás.

Si tú cambias, todo cambia.

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Es lo que el sociólogo Robert K. Merton llamó profecía autocumplida. Nuestra conducta está condicionada por lo que prevemos que sucederá. Así, tomando uno de los ejemplos anteriores, el comercial que está seguro de poder cerrar la venta actúa con una serenidad y convicción que dan la confianza necesaria al cliente para aceptar el trato, mientras que quien se programa esperando el fracaso actuará de forma dubitativa y nerviosa, transmitiendo ese mismo mensaje al comprador, que se pondrá a la defensiva.

Acostumbrados a seguir los cambios del mundo a través de las noticias, podemos llegar a creer que las cosas que suceden son totalmente ajenas a nosotros, y que lo único que podemos hacer es adaptarnos a las circunstancias. Si son adversas, entonces solo cabe aguardar que cambien. Esta espera de tiempos mejores obvia un hecho relevante: cada persona, con sus pensamientos y actos, tiene un notable poder para configurar su realidad.

En su libro ¿Y tú qué crees?, Eva Sandoval explica de este modo cómo actúa nuestra programación para el éxito o el fracaso: “Hay muchas personas que no ven satisfechos sus deseos, que viven un proyecto fallido tras otro, que, pese a hacer terapia, leer libros y asistir a seminarios, sienten que están como al principio. Llegan a pensar que tienen mala suerte, que les falta algo que otros tienen… Sin embargo, su suerte raramente cambiará a no ser que tomen conciencia de las creencias limitadoras que condicionan su vida”. Algunas de estas creencias limitadoras, ocultas en el inconsciente pero activas, serían:

Como reza una ley del mítico Hermes Trismegisto, “si tú cambias, todo cambia”. En nuestras manos está decidir nuestras expectativas y el tipo de relación que establecemos con el mundo, lo cual acaba definiendo en gran parte cómo será nuestra vida. En un nivel inconsciente, nuestramente guía nuestros actos para ayudar a que aquello que creemos que sucederá pueda hacerse realidad. Por consiguiente, aquella persona que está convencida de seducir a alguien o de realizar una venta, por poner dos ejemplos, tiene una probabilidad mucho mayor que quien tiene la expectativa opuesta.

No merezco que las cosas me vayan bien.
Hay otras personas mucho más capacitadas que yo para esto.
Si lo consigo, los demás me envidiarán y perderé su aprecio.

Hay innumerables mensajes de autoboicoteo como estos que condicionan lo que decimos y hacemos y que, por tanto, nos procuran resultados negativos. No obstante, si tomamos conciencia de ellos, tenemos la oportunidad de cambiarlos y, de este modo, dar un giro a nuestro destino. Hay dos maneras básicas de abordar nuestra existencia: en clave de carencias (aquello que nos falta) o en clave de oportunidades (aquello que se nos ofrece). Según donde fijemos la mirada, estaremos facilitando que suceda una u otra clase de cosas.

Según el escritor y conferenciante Brian Tracy, “uno no obtiene en la vida lo que quiere, sino lo que espera. Nunca podemos alzarnos por encima de las expectativas que tenemos de nosotros mismos. Y la buena noticia es que podemos construir las nuestras propias.

Una actitud de expectativa positiva es la marca de la personalidad superior”.

Un enfoque favorable sobre los acontecimientos implica no solo confiar en uno mismo, sino también en la disposición de los demás para colaborar con nosotros y ayudarnos en nuestro camino. Detrás de muchas experiencias de fracaso está la profecía autocumplida de que no encontraremos apoyos para lo que nos hemos propuesto o, peor aún, que el resto del mundo hará lo imposible para intentar frenarnos. Pero antes de que eso suceda, la mente inconsciente ya se encarga de dinamitar el camino hacia la consecución de nuestra meta. Así, podemos decirnos a nosotros mismos y a los demás: “¿Lo ves? Ya te decía yo que pasaría”.

Para transformar nuestra existencia en algo mucho mejor no basta con modelar solo nuestra mente, confiándolo todo a la ley de la atracción. Ese cambio fundamental no producirá frutos si no lo acompañamos de la creación de nuevas circunstancias.
Esta actitud de autoboicoteo es inconsciente, por lo que basta con darnos cuenta de que operamos a través de ella para dar la vuelta a nuestra programación. Tal como afirma Brian Tracyen su libro “El camino hacia la riqueza, como solamente usted puede dominar sus pensamientos”, se encuentra en total control de su vida. Si desea cambiarla en el plano exterior, solamente tiene que ponerse a trabajar para cambiar su interior. Según las leyes universales de la mente, en la medida en que su mundo interior cambie, el mundo exterior también cambiará para adaptarse al primero”.

Tal como explicaba Álex Rovira al analizar las claves de su primer best seller: “Si ahora no tenemos buena suerte, tal vez sea porque las circunstancias son las mismas de siempre”. Para que aparezca la buena suerte es conveniente crear nuevas circunstancias, y lo mejor para ello es fijarse en los errores. El error es la base del cambio, y eso es importantísimo.

Charles Darwin, por ejemplo, siempre llevaba una libreta encima para anotar todo aquello que no le cuadraba. Sabía que, de lo contrario, el subconsciente haría que lo olvidara. Darwin entendió que inspirándose en el error podría conseguir su objetivo. De esta libreta salieron las ideas de su libro La evolución de las especies”.

Además de optar por un enfoque positivo de la realidad, estando atentos a las oportunidades, si nos comunicamos y actuamos mejor, estaremos creando nuevas circunstancias que nos procurarán resultados más favorables.

Para aumentar la calidad de nuestra vida hemos de empezar cambiando el escenario de nuestros pensamientos y nuestros actos, en lugar de perder tiempo y energía señalando enemigos o tratando de cambiar a los demás.

Prueba cambiando tus pensamientos y verás como cambia el exterior de manera inmediata…

Enseña a los niños el valor de las cosas, no el precio

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Enseña a los niños a ser felices, hazles saber que el valor de una persona no está en lo que tiene o deja de tener fuera, sino dentro. Enséñales a desarrollar buenas estrategias y habilidades que le ayuden a comprender quién es en el mundo.

Esta educación en valores y en emociones basará sus éxitos como personas y como sociedad. Así, si un niño sabe establecer límites, manejar los extremos y respetarse a sí mismo, sabrá hacer lo propio con lo demás.

Por eso, si queremos cosechar tenemos que sembrar a tiempo e intentar evitar equivocarnos cuando tratamos de otorgar valor o protagonismo a algo sin hacer valer unos principios moralmente adecuados.

Para esto podremos aprovechar su desconocimiento y no dañar su inocencia; por ejemplo, para un niño que aún no comprender el manejo del dinero, tiene más valor una pequeña moneda que un billete. ¿Por qué? Porque las monedas le divierten, puede chocarlas, hacerlas rodar, o simular una compra.

O sea, a los niños les hace felices todo aquello que les proporcione cariño, diversión y sustento. Somos nosotros los que les enseñamos que el valor está en el precio y no en las intenciones, las posibilidades o el cariño.

Como es obvio, generalmente lo hacemos sin querer con el simple gesto de dar más importancia o relevancia a aquello que juzgamos por más poderoso, bonito o “divertido”.

En definitiva, el objetivo es que el niño comprenda que las personas son las que tienen el protagonismo de su vida, no sus pertenencias. Del mismo modo, deberán entender que lo importante detrás de todo aquello que tienen es la intención y el esfuerzo.

Así, para lograr todo esto tenemos que conseguir que entiendan qué es el esfuerzo, qué son las buenas intenciones y, sobre todo, qué podemos sentir.

Ser feliz poco tiene que ver con lo material

Es complicado que no cometamos equivocaciones por el camino cuando vivimos en un mundo que se mueve a lo grande cuando se trata de dinero. Sin embargo, partimos de la base de que todos nosotros queremos que ellos sean felices sobre todas las cosas, lo cual es una gran ventaja en la educación emocional y en valores.

Así, como la felicidad real se consigue con cariño, con experiencias compartidas, con amor y con comprensión, lo esencial es que ayudemos a nuestros niños a darlo todo de sí mismos para que comprendan que las recompensas están en su interior.

Te ofrecemos algunas ideas sencillas para fomentar que aprendan desde pequeños el valor de las cosas:

1-Elabora una caja de tesoros callejeros.

Es muy importante que el niño tenga una caja con cosas que les resulten llamativas en sus paseos por la calles, por el parque o por el bosque. Así, la idea es que puedan tener un lugar en el que recoger aquellos palos, piedras, piñas, hojas plásticos que les hayan llamado la atención y les resulten atractivas.

En este sentido, esto les ayuda no solo a nivel sensorial, sino cognitivo. Pueden realizar manualidades, construir cuentos o historias, inventar juegos… Son lujos al alcance de nuestra mano.

2-Cuando toque hacer un regalo, que sea manual.

Estamos tan acostumbrados a ir a la tienda a comprar lo que sea que ya ni siquiera hacemos postales o tarjetas de cumpleaños. Las manualidades nos ayudarán a dar un toque personal a lo que queremos regalar de corazón.

3-Personalizar nuestras cosas con un sello personal.

Elaborando un sello personal conseguiremos que cada cosa sea única, irrepetible e insustituible. O sea, que si se rompe un juguete, la que pueda sustituirle no podrá significar lo mismo.

Claves para inculcar el valor del esfuerzo

-Predica con el ejemplo. Si los niños ven que tú te esfuerzas y que valoras aquello que lo merece, comprenderán que es algo positivo y lo asumirán más fácilmente.

-Hazles sentir bien y recompensa su esfuerzo; o sea, incentívales a que se empeñen y otorga importancia a cada pequeño logro. En este sentido, debemos enfatizar cada pequeña decisión a través de la que asuman el esfuerzo como la vía para conseguir aquello que queremos.

-Señala aquellas situaciones que sean más claras en este sentido y hazlo día a día. Es decir, simplifica los valores y colócales a ellos como protagonistas siempre que puedas, pues sentirse identificados e implicados les ayuda a trasladar los aprendizajes a sí mismos.

-Siempre es positivo que incorpores cuentos, pues son herramientas muy útiles a la hora de implementar valores ya que les hacen reflexionar y adecuar sus sentimientos a sí mismos y al mundo real.Recuerda que si no somos felices con lo que tenemos, tampoco lo seremos con lo que nos falta, pues el verdadero valor y la mejor recompensa están en aquello que pertenece a nuestra esencia y se guarda en el armario de nuestro corazón.

Las respuestas que buscas, están en tu interior

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Todas las respuestas a todas las preguntas que nos haremos a lo largo de nuestra vida ya están dentro de nosotros. Sólo tenemos que tomarnos el tiempo necesario para conectar con ellas. Ese es el valor y la importancia de la meditación, nos silencia para que podamos escuchar la voz de nuestra Sabiduría Interior. Nuestra Sabiduría Interior es la mejor conexión directa que tenemos con toda la vida. No hay ninguna necesidad de echar a correr tras esos dones de la Sabiduría Interior. Lo único que necesitamos es crear la ocasión para que venga a nosotros

¿Y cómo se hace eso?
Pues dedicándonos un tiempo a estar en silencio, para entrar en el interior y encontrar la paz, tan profunda y serena como un lago de montana. Con la meditación podemos encontrar alegría, y conectar con un pozo infinito de amor.

Todo eso ya esta en nuestro interior. Nadie puede quitarnos esos tesoros.

Estamos hechos para explorar nuevas profundidades en nuestro interior y tomar nuevas decisiones sobre como deseamos vivir nuestras vidas.

Si cambiamos nuestra forma de pensar, el mundo exterior reaccionará de modo diferente. Así, lo que hay que hacer es entrar en nuestro interior dispuesto a cambiar la manera de pensar. Conecta con los tesoros que tienes dentro y utilízalos. Cuando conectamos con nuestros tesoros interiores respondemos a la vida desde la magnificencia de nuestro ser.

Conecta con tus tesoros cada día.

Es esencial que nos tomemos el tiempo necesario para escuchar a nuestra sabiduría interior. Ninguna persona puede estar totalmente conectada con su abundante conocimiento interior si no medita cada día. Estar sentado en silencio es una de las cosas mas valiosas que podemos hacer. Nadie del exterior puede saber mas sobre nuestra vida ni sobre lo que es mejor para nosotros que nosotros mismos en nuestro interior.

Todo llega en el momento adecuado

Nuestra vida es mucho más de lo que podemos ver, tiene una trascendencia y todo tiene una razón de ser. Cuando decimos que todo llega a su preciso momento, hablamos de que las cosas no suceden justo cuando queremos que ocurran, las cosas llegan cuando estamos preparados para recibirlas, nunca antes, ni después.
Esto no quiere decir que nos quedemos sentados esperando a que todo mágicamente llegue porque así está escrito o predestinado, más bien quiere decir que nos preparemos energéticamente para que las cosas ocurran, para propiciar ese momento perfecto.

Es muy distinto trabajar por algo que uno desea conseguir que aferrarse y lamentarse por la idea de no tenerlo, en ese momento las energías nos juegan en contra y comenzamos a materializar más cosas asociadas a la frustración, el apego y el sufrimiento. Cuando deseamos que algo ocurra, tenemos que preparar nuestro terreno para recibirlo.
Qué podemos hacer para alinearnos con lo que queremos:
Relajarnos:
Si nos relajamos vibramos en la misma frecuencia de lo que queremos, cuando nos sentimos ansiosos, fatigados, estresados por no conseguir algo, nos desconectamos de nuestro poder de manifestar.
No busques, no revises, no preguntes o demandes, relájate. Si te relajas viene, si te relajas estará allí disponible para ti.

Si te relajas empiezas a vibrar acorde a tu deseo.
Osho
Ver el lado amable de la situación:
Cuando vemos el lado positivo de lo que tenemos justo ahora, podremos crecer con la situación y esto nos permitirá continuar.

Tener paciencia:
Tener paciencia nos permitirá esperar sin desesperar, alimentaremos nuestras capacidades mientras vivimos nuestro presente sin añorar nada más.
La paciencia es la más grande de las oraciones
Buda
Agradecer:
Cuando agradecemos el universo nos ofrece más y más cosas que agradecer.

La gratitud nos permite automáticamente generar pensamientos positivos, dando paso a un bienestar físico y mental que nos facilitará recibir cosas positivas.

Aceptar:
Podemos observar como un espectador lo que nos ocurre y sencillamente aceptarlo, concientizar que todo tiene un porqué. Aceptar, nos abre espacios para vivir nuevas experiencias, quizás entre ellas está la que anhelamos
Acepta.

No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.

Dalai lama
Abre las puertas de tu corazón a lo mejor de la vida, a las bendiciones más grandes, piensa en positivo, cuando manifestamos algo en nuestra vida, es porque justamente es lo que nos conviene vivir en ese momento para nuestro crecimiento. Lo que no ocurre o lo que no hemos podido conseguir es porque no estamos listos o porque podemos vivir situaciones que superen nuestras expectativas, que no llegan a nosotros justamente por aferrarnos a algo que por algún motivo no nos conviene vivir. Confía, nada es casualidad, todo ocurre por algo.
Los puntos solo se unen hacia atrás.

Tú eres el amor de tu vida

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No busques amor. No te abandones a ti mismo buscando amor en los demás. El amor no es un objeto, no puede ser ni dado ni quitado. No puede encontrase o perderse. El amor no es un sentimiento, un estado, o una experiencia extraordinaria, sino lo que eres, la presencia misma.

No confundas el amor con atracción. La atracción viene y va y puede desaparecer con el tiempo. No confundas el amor con tus deseos. Los deseos son impermanentes, transitorios. No confundas el amor con sentimientos de felicidad, placer, con un sistema nervioso excitado. Los estados pasajeros no pueden durar; no es su naturaleza. Incluso las promesas que hoy parecen tan seguras, y que nacen desde la mejor de las intenciones pueden desvanecerse el día de mañana, o romperse.

El amor, sin embargo, no se desvanece. El amor no puede disminuir con el tiempo. El amor no es una mercancía, una forma de intercambio. El amor es un campo, un campo dentro y fuera de nosotros, un campo donde los pensamientos, los sentimientos, incluso los más aparentemente sólidos planes para el futuro pueden aparecer y desaparecer. El amor incluye tanto la esperanza como la pérdida, el entusiasmo como el aburrimiento, la terrible decepción como la felicidad. El amor es el campo para las formas cambiantes, el suelo que nos sostiene mientras caminamos, nos sentamos, hablamos o no; mientras sentimos lo que sentimos en presencia de los demás, mientras abordamos nuestros asuntos de este día, mientras planeamos, comemos; mientras sentimos esperanza, decimos adiós y tratamos de amar. El amor es mucho más grande que nosotros. No lo generamos con palabras y hechos, o incluso con intenciones, sino que somos continuamente abrazados por él, acogidos en su inmensidad, sin importar lo que hagamos o dejemos de hacer. Nos casamos, nos divorciamos; somos amigos, somos amantes; nos separamos, sufrimos juntos; nacemos, morimos; y el campo permanece imperturbable.

Nadie nos ha dado amor; esa es la más grande ilusión. Simplemente hemos recordado el campo a través de la presencia del otro, a veces hemos reconocido la eternidad en medio de lo cotidiano para después atribuirle el hecho a alguien más. El amor nunca vino de fuera; lo que pasó es que simplemente acariciamos nuestra propia presencia, nos rendimos al amor que ya somos. Y nadie nunca nos ha retirado el amor; simplemente olvidamos el campo, y ‘culpamos’ a los demás, y buscamos de nuevo el amor, sintiendo su ausencia, perdiéndonos en el relato de un ‘amor perdido.’ Sin embargo, el amor siempre estuvo allí, incluso en su aparente ausencia; estaba presente, incluso en la pérdida. El amor no puede ser aplastado; una ola no es capaz nunca de aplastar al Océano.

No busques amor, no busques la luz. Sé eso, ofrécelo. La alegría de amar es infinitamente mayor que la alegría de aferrarte temerosamente al amor de otro, porque muy en el fondo sabes que es una ilusión que aquello que siempre has anhelado pueda venir de fuera de ti. Tú eres el Amor de tu Vida; tú siempre has sido el Indicado, el Uno.
La búsqueda termina exactamente donde comenzó: en la presencia.
Te das cuenta que eres el amor mismo, y esto lo cambia todo; el amor es tuyo, por siempre… incluso cuando no lo es.

ÁMATE Y VIVE LA VIDA.

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Hace mucho tiempo decidiste voluntariamente venir a vivir a este planeta con una finalidad. Vivir muchas vidas, muchas experiencias. Sabias que sería duro, muy duro, aún así, te comprometiste a hacerlo por amor. Ahora muchas veces te lamentas el estar aquí, por que no recuerdas tu fuerza, tu divinidad. Es el miedo que no te permite darte cuenta. Recuperarás tu poder cuando dejes de tener miedo y de creer que te están manipulando. Durante mucho tiempo has estado experimentando, proyectado fuera de ti, de tú realidad.

Cada uno tiene una misión que llevar a cabo. Tal vez has perdido algo o a alguien, tal vez estás en un proceso de enfermedad, tal vez recibiste un duro golpe. Sea cual sea tu experiencia en este momento, siente que ya estás realizando ese trabajo. El secreto de una buena experiencia está… en el cómo te lo tomas tú, cómo lo vives.

ÁMATE Y VIVE LA VIDA.

Siéntete orgulloso de ser como eres, siéntete afortunado de poder estar aquí y ahora. Las experiencias vivídas son muy importantes, los seres de la galaxia te miran y admiran, fuiste creado con la intensión de hacer algo grande, lo has logrado, gracias por ello. Pero aún queda mucho por hacer, mucho por vivir, pero debes vivirlo desde el amor y sin miedo.

ÁMATE Y VIVE LA VIDA.

Lo vivido en este mundo va a servir para cambiar el curso del universo para siempre. Llegó la hora de que tomes tu responsabilidad. ÁMATE. Ama a toda la gente que hay a tu alrededor, comparte y experimenta desde el amor. ÁMATE Y VIVE LA VIDA. Eres un ser único y muy especial. Quiérete. La experiencia está llegando ya a su fin, relájate y vive la vida, ha llegado el momento de regresar a tu interior. Dentro de tí está todo lo que necesitas.

ÁMATE Y VIVE LA VIDA SIN MIEDO

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Los cambios son necesarios para crecer‏

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Si estás en el momento que tienes que tomar un camino, una decisión o debes re-plantear muchas cosas en tu vida, éste artículo es para ti.
Es un texto pensado para que puedas elegir el camino correcto, dejando el ego y aceptado las cosas que llegan a tu vida.
El mejor consejo, es que escuches tu intuición, tu voz interior y puedas desapegar el ego, que puede encapricharse con las decisiones. A continuación te brindaremos algunos consejos para que puedas elegir el camino correcto, a través de la aceptación y de comenzar a escucharte a ti mismo.

 

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Todo cambio es para mejor

  1. Aceptar los Cambios

Los cambios son momentos de oportunidades y mejoras. Por más que las cosas cambien y no sean de la forma que tu querías, son formas para mejorar. Es bueno que comiences a ACEPTAR.
No es fácil cambiar, es algo que genera mucha resistencia en nosotros, pero es necesario esforzarse para poder salir de la zona de confort y soltar los caprichos. Los cambios vienen para potenciar nuestro SER y darnos nuevas oportunidades.
¡Abraza los cambios! Es una buena oportunidad para dejar entrar cosas positivas a tu vida, ¡cosas hermosas que ni te has imaginado que vendrán!

  1. No pospongas más

¿Te ha pasado que siempre pospones algo? Es bueno que no lo hagas. Esto sólo lleva a la ansiedad y por consiguiente a la angustia.
Toma coraje y enfócate en lo que tienes que hacer, ¡por algo está en tu camino! No lo pases por alto, hazlo, tienes que cumplir por ello. Cuanto más lo dilates, peor será.

  1. Afronta tus miedos

Cuando estás en momento de cambio, sentir miedo es lo más natural. El miedo es una sensación que aparece ante lo desconocido, ante la ignorancia de las cosas y al desconcierto, por eso es completamente natural que aparezca el miedo hacia los cambios, o los caminos diferentes.
Ten en cuenta que el miedo es desconocimiento, no podrás nunca saber si eso es bueno para ti, si no lo pruebas. Seguramente tengas cosas para perder, pero tendrás muchas más cosas por ganar.
Trata de conectarte con tu miedo para transformarlo en seguridad. Confía en tu interior, en las ganas locas que tienes por hacer algo.

  1. Sigue tu Instinto

El instinto es esa voz interior, ese sentimiento que te dice “tienes que ir por ahí”. Es algo que no puedes explicar, que tal vez mucha gente no entiende, pero es la voz de tu SER que te dice “es momento de cambiar”.

Sincroniza con tu intuición. Te dirá si la decisión que vas a tomar es correcta.

 Algunas preguntas para hacerse…

Además de los consejos que te hemos dado, hay algunas preguntas que pueden ayudarte a tomar la decisión. Toma papel y lápiz, escribe las preguntas y las repuestas. ¡Te sorprenderás!
¿Qué tienes que sacrificar?
¿Por qué debo hacer este cambio?
¿Qué me puede dar a favor este cambio?
¿Estás dispuesto a pagar el precio por lograr el éxito del cambio?
¿Qué gano y qué pierdo?
¿Me hará más feliz el cambio?
Pon una música relajante y concéntrate en éstas preguntas. Tu SER INTERNO es sabio y sabrás tomar la decisión correcta.

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