Sana a tu niño interior por: Louis Hay

“He descubierto que el trabajo con el niño interior es sumamente útil para curar las heridas del pasado. No siempre conectamos con los sentimientos del asustado pequeño que llevamos dentro. Si en tu infancia sentiste mucho miedo y angustia, y ahora te castigas mentalmente, continúas tratando a tu niño interior de la misma forma. Sin embargo, él no tiene ningún otro sitio adonde ir. Es necesario que superes las limitaciones de tus padres. Necesitas comunicarte con el pequeño, que se siente perdido. Tu niño interior necesita saber que tú lo amas.

Tómate un momento ahora mismo y dile que te interesas por él: «Te quiero. Me importas. De verdad te quiero». Tal vez le has estado diciendo esto a la persona adulta que llevas dentro. De modo que empieza a decírselo también a tu niño. Imagínate que le tomas la mano y ambos van a todas partes juntos durante unos días. Verás las felices y alegres experiencias que puedes tener.

La primera vez que hables con tu niño interior puedes comenzar por pedirle disculpas. Dile que lamentas no haber hablado con el o haberle reprendido durante todos estos años. Dile que deseas compensar todo el tiempo que estuvieron separados. Pregúntale qué puedes hacer para hacerle feliz, y de qué tiene miedo. Pregúntale qué desea de ti.

Empieza con preguntas sencillas; obtendrás respuestas. «¿Qué puedo hacer para hacerte feliz? ¿Qué te gustaría que hiciéramos hoy?» Por ejemplo, le puedes decir: «Me gustaría salir a caminar, ¿qué deseas tú?». El niño puede contestar: «Ir a la playa». Así habrá comenzado la comunicación. Persevera. Si te puedes tomar unos instantes cada día para comunicarte con el pequeño que llevas en tu interior, la vida te va a resultar muchísimo mejor.

Extracto de “El Poder está dentro de ti” – Louise L. Hay

No te quiero a dieta

Te quiero tranquila, deseo que dejes de cargar el mundo sobre tus hombros y que dejes de premiarte como a un perro, con comida. Deseo que dejes de poner a todo mundo encima de ti, así sean tus padres, tus hijos, tus amigos o tus jefes. Que dejes de comerte lo que sobra para que no vaya a la basura, poniendo a tu cuerpo como un contenedor de desperdicios.

Deseo que cuando tengas prisa y te ofrezcan agrandar tu combo por 10 pesos, le digas NO. Necesito que entiendas que no podrás cambiar el mundo, ayudar a todos los que te necesitan y estar para los que te aman si no empiezas a cuidarte.

Necesito que te ames como amas a todos los demás, que te vuelvas tu principal prioridad y que no te trates como opción. Que dejes de posponer el salón de belleza, de ofrecerte a tomar la foto para no salir en ella y huir de ese instrumento de tortura llamada balanza. Necesito que dejes de pensar en “comer por compromiso” o “porque te lo regalaron”.

Yo te quiero tanto que podría sentarme a oirte en un parque, en una banca, ni el café me haría falta. Yo no te quiero a dieta, ni delgada, ni loca de fitness. Te quiero sana, te quiero guapa, te quiero así de divina pero con las ganas de hacer las pases contigo, con esa mujer que ya se dejó el cabello desatendido y no recuerda cuando fue la última vez que estrenó algo.

Porque pararte frente al espejo a ponerte linda, no te hace menos mamá, menos tía, abuela, mujer, esposa o profesional. Porque mientes al decir que nadie te mira, te miras tú.

Yo quiero que dediques un momento a hacer algo para ti, una lectura, un proyecto a dejar de llenar con comida el silencio. A sacar el dulce y confrontar lo amargo y vas a ver, te lo prometo, que la palabra Perdón, cuando viene de una misma para consigo, te quita dos kilos de encima

Mi cuerpo perfecto

“No soy feliz como soy”. “Tengo un cuerpo que no me gusta”. “No me veo bien”. “Detesto mis dientes, mi pecho, mis caderas”. “Tengo mucho kilos de más”. “Nunca me acerco a los demás”. “Tengo miedo de que me juzguen”. “Todos mis amigos tienen pareja menos yo”.

¿Te suena esto? ¿Cuál es el diálogo que habitualmente mantienes contigo cuanto te ves al espejo?. Es un autosabotaje que merma tu autoestima y sacrifica tu amor propio.

Nos maltratarnos mentalmente pensando en qué es lo que no nos gusta, sin embargo, dedicamos poco tiempo a dos cosas: a tener en cuenta lo que nos gusta y a trabajar en querernos de manera completa.

Sabiendo esto, quiero te pares a pensar en qué es lo que te gusta de ti. Quizás son tus ojos, tu pelo, tu bondad, tu incondicionalidad.Puede que tu cuerpo esté lleno de estrías, que te sobren kilos o que te falten, o que no puedas ponerle freno a tus arrugas.Sin embargo, tu cuerpo no es tu enemigo. Eres tú a través de tus pensamientos quien se enfrenta a él y quien acaba convenciéndole de que debe odiarse por una u otra razón.No, no eres lo que una crema anti-edad hace por ti. Eres el amor por cada rincón de tu cuerpo, eres tú comprendiendo que has librado mil batallas y sigues con vida, con la oportunidad de disfrutar una nueva oportunidad.
Es importante crear un espacio interno seguro para tu cuerpo en vez de castigarte y humillarte.No busques encajar en un molde de revista, pues cada cual es dueño de su propia silueta. No quieras encajar en un rompecabezas que te impide ser la persona que quieras ser. Hazte consciente del milagro de la vida y del privilegio que te otorga.

Haz las paces con tu cuerpo y olvídate de esa guerra que mantienes con tu peso y con tu talla. Tu valía depende de ti y de tu disfrute, no de tener más o menos curvas o unas arrugas un poco marcadas.

La llave de la belleza está dentro de los ojos con los que te mires, y solo tú puedes sentirte bien por dentro y por fuera.

El cuaderno de gratitud

Una forma de atraer a nosotros aquello que queremos es practicando la Gratitud diaria, por lo que ya tenemos en nuestra vida.

Hacer un “Cuaderno de gratitud” te ayudará a ver todas las cosas por las que estas agradecido. Compra un cuaderno bonito, y cada noche, antes de dormir, pon tus manos arriba del cuaderno, di en voz alta “Gracias” (20 veces) y luego abre el cuaderno y anotan en la página de la izquierda este encabezado: “Agradezco ahora…” y debajo una lista de las cosas que están hoy en tu vida y por las cuales sientes gratitud. Y en la página de la derecha, “Agradezco desde ahora…” y debajo una lista de aquello que aún no tienes en tu vida, pero que quieres materializar. Esas frases se ponen en presente, afirmativo y primera persona.

Por ejemplo, si quieres comprar una casa, debajo del título “Agradezco desde ahora…” pones “La casa propia que logramos comprar, que tiene 4 dormitorios, y un patio precioso, y está en tal lugar tal” Escrito en tiempo presente. No ponemos “La casa que lograré comprar”, ya que sino esa casa estará siempre en el futuro y será muy difícil materializarla en nuestro presente.

Así que empecemos ya a trabajar con el cuaderno de gratitud a diario, lo ideal seria al momento de levantarte y al retirarte a dormir. Nos ayuda recordar que con los pensamientos que tenemos hoy, formamos la vida que tendremos mañana. Eso hacemos. Materializamos pensamientos. Recordarlo nos ayuda a prestar atención a los pensamientos que hay en nuestra mente.

Encontrar tu camino en la vida puede ser solitario

¿Alguna vez has tenido la experiencia de encontrarte en una nueva senda en tu vida y de repente sentirte solo? Acabas de encontrarte una nueva versión de ti mismo. Te estás haciendo más consciente y estás poniendo más atención a las decisiones que estás tomando. Las cosas que solían ser lo normal para ti ya no te interesan, y las ideas creativas se manifiestan más fácilmente. Estás explorando nuevos paradigmas y experimentando cambios de mayor nivel. Probablemente te sientes más inspirado y vivo que antes.

Conforme vas siguiendo tu guía interna, te encuentras tomando acción y distintas decisiones. Tal vez comiences a asombrarte de cómo tu percepción y experiencia de vida están cambiando.

¿A dónde se fueron todos?

Algunas veces las personas en tu vida comenzarán a molestarte y bromear contigo sobre tu nueva ruta. Sus bromas pueden ser ligeras, sin embargo, para el nuevo caminante pueden crear confusión, tristeza o enojo. Es decir “¿por qué no pueden simplemente estar contentos por mí?“. Puede que esto no signifique que no quieran apoyar tu nuevo tú; puede ser que simplemente no saben cómo mostrarse comprensivos. Piensa que esto es nuevo territorio para ellos también.

Crea un camino libre

Esta es tu ruta. Es lo que es correcto para TI. Todos hemos escuchado que la percepción es proyección y que nosotros creamos nuestra realidad. Aquello que buscas, eres apto de encontrar. Habiendo dicho eso, establece tu intención de claridad de propósito y pureza de corazón conforme avanzas cada vez a mayor profundidad hacia aquello que buscas.

Escucha tu Guía interior

Practica el confiar en tu guía interior y el arte del desapego al resultado. Debes estar pendiente de señales que indiquen que estás en el camino correcto. Las reconocerás cuando sientas cómo te iluminas de emoción.

Realiza prácticas basadas en atención consciente

Consume comida que esté viva y rica en nutrientes, ejercítate diariamente, y tomate el tiempo para la quietud y el silencio. Reconoce y sé presente con tus emociones, elige tus palabras cuidadosamente, recibe mucho aire fresco, agua limpia y descanso.

Rodéate de gente positiva

Se ha dicho que asimilamos las cualidades de las cinco personas con quienes pasamos la mayor cantidad de tiempo. Sé selectivo con quien te rodeas y conéctate con aquellos que te inspiran a seguir aprendiendo, creciendo y evolucionando.

¡No te rindas!

El ser pionero en una nueva senda no tiene nada de fácil ni sencillo. El desarrollo personal es trabajo duro, pero también es trabajo emocionante y gratificante. De hecho, es tu único trabajo. Siendo alguien que ha trazado su propio camino a través de lluvias torrenciales y amaneceres dorados, puedo decirte con toda seguridad que de haber elegido la ruta de menor resistencia, no sería la persona que soy ahora.

Qué es amor por Osho

El amor no es una relación. El amor es un estado; no tiene nada que ver
con nadie más. Uno no se enamora, uno es amor. Por supuesto, si eres amor
estás enamorado, pero ése es el resultado, la consecuencia, pero no el
origen. El origen es que eres amor.

¿Quién puede ser amor? Evidentemente, si no eres consciente de quién
eres, no podrás ser amor. Serás miedo. El miedo es exactamente lo
contrario del amor. Recuerda que el odio no es lo contrario del amor,
como la gente piensa. El odio es amor al revés, no es lo contrario del
amor. Lo contrario del amor realmente es el miedo. Con el amor te
expandes, con el miedo te encoges. Con el miedo te cierras, con el amor
te abres. Con el miedo dudas, con el amor confías. Con el miedo te quedas
en soledad. Con el amor desapareces; se desvanece la cuestión de la
soledad. Si no existes, ¿cómo te puedes sentir solo? Entonces, estos
árboles, los pájaros, las nubes, el sol y las estrellas están dentro de
ti. El amor es cuando conoces tu cielo interno.

Los niños no tienen miedo; los niños nacen sin miedo. Si la sociedad
puede ayudarles y apoyarles para que permanezcan sin miedo, si les ayuda
a subirse a los árboles y a las montañas, y a nadar en el mar y los ríos
‹si la sociedad puede ayudarles con todos sus medios a ser aventureros,
aventureros de lo desconocido, y si la sociedad puede provocar una
búsqueda en vez de darles creencias muertas entonces, los niños se
volverán grandes amantes, amantes de la vida.

Ésta es la verdadera
religión. No hay mayor religión que el amor.
Medita, baila, canta y profundiza más en ti mismo. Escucha a los pájaros
más atentamente. Mira las flores con asombro, con admiración. No te
vuelvas erudito, no etiquetes las cosas. Eso es la erudición, el
maravilloso arte de etiquetarlo todo, catalogarlo todo. Conoce gente,
mézclate con la gente, con toda la gente que puedas, porque cada persona
expresa una faceta de Dios distinta. Aprende de las personas. No tengas
miedo, la existencia no es tu enemigo. La existencia te cuida, la
existencia está dispuesta a apoyarte de todas las formas posibles. Confía
y empezarás a sentir un considerable aumento de energía. Esa energía es
amor. Esa energía quiere bendecir a toda la existencia, porque cuando
estás en esa energía te sientes bendecido. Y cuando uno se siente
bendecido, ¿qué otra cosa puede hacer sino bendecir a toda la existencia?

El amor es un profundo deseo de bendecir a toda la existencia.
OSHO

¿Para qué estás aquí y ahora?

¿Has pensado para qué estás aquí? ¿Para qué estás viviendo en este tiempo
y espacio? ¿cuál es el legado que quieres dejar?

Te invito, a darte un tiempo para contestarte estas preguntas, desde tu
ser, cierra tus ojos y descubre todo lo que puedes ser, hacer, aportar,
contribuir y de esta manera aprovechar todos los recursos que tienes a tu
alcance, todo lo hay dentro y fuera de ti.
Vivir puede ser aprender, explorar, gozar, disfrutar, deleitarte,
divertirte, reír, asombrarte, reconocerte, amarte, y toda la lista que tu
decidas anexar.

Si has visto la película ³Te presento a Laura² recordarás:
* Estas aquí, para escribir tu propia historia.
* Estas aquí, para conseguir algo que siempre has soñado.
* Estas aquí, para darte la oportunidad de volver a empezar.
* Estas aquí, para ayudar y servir a los demás.
* Estas aquí, para arriesgarte, saber que puedes perder, pero también se
puede ganar.

En directo y sin anestesia, ESTAS AQUÍ PARA VIVIR, PARA GOZAR, PARA
DISFRUTAR, PARA AVENTURARTE, PARA EQUIVOCARTE, PARA SER LO QUE SIEMPRE
HAS QUERIDO SER.

Tu reto, por supuesto es contestar las preguntas arriba mencionadas y
empezar a VIVIR, desde la PLENITUD y el BIENESTAR.
Soko Rincón

Porque tú eres feliz

Tendemos a percibir la felicidad como una emoción que tenemos que perseguir, un buen sentimiento que aparece momentáneamente en nuestras vidas como resultado de que las cosas vayan a nuestro favor, alcanzar metas importantes, o sentirnos bien con nosotros mismos. Nuestra felicidad es un efecto condicional de lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

Pero hay una mejor manera de experimentar la alegría. ¿Qué tal si usamos la felicidad como una herramienta? ¿Qué tal si hacemos de la felicidad el punto de partida de todo lo que hacemos? ¿Qué tal si la felicidad se vuelve la causa?

Esta nueva perspectiva me ha abierto los ojos, y quiero compartirla con ustedes. Empecemos por tomar un momento y cerrar nuestros ojos. Ahora sonríe y sé feliz. Encuentra la felicidad que naturalmente reside dentro de ti. ¿La puedes sentir? Suena sencillo y puede que no la sientas al principio, pero no te rindas. Toma práctica y siempre está disponible a cualquier hora sin ninguna condición.

Si tomamos un momento para conectarnos con nuestra felicidad antes de abrir nuestra boca, antes de actuar o de reaccionar, la felicidad se convertirá en la causa de lo que pase enseguida, en vez de que sea al revés. Cuando empezamos con felicidad, lo que sea que venga después es un bono, una cereza en el pastel.

Ya estamos felices y por lo tanto, no necesitamos que pase nada para satisfacernos. No se trata de “actuarlo hasta lograrlo”, es una energía muy real a la que podemos conectarnos. Todo lo que hay que hacer es tener apreciación por cualquier cosa que se presente en nuestras vidas.

¿Qué tan seguido nuestros hijos ven felicidad en nuestras caras? ¡No lo suficiente! Imagina conectar con la felicidad antes de interactuar con nuestros hijos. Tendremos mucha más paciencia, y no necesitaremos que hagan algo por nosotros. Cuando nos ven felices, se sienten seguros, amados, sienten que la vida es manejable y se sienten mucho menos ansiosos.

Si quieres ser feliz, Sé. — León Tolstói
Nuestra esencia es Luz, y una de las expresiones de la Luz es la felicidad. Está disponible dentro de nosotros para conectarnos y para usarla en todo momento. Cuando la Luz de la felicidad aparece en nuestras caras, nuestros hijos, también, pueden tener la fuerza y esperanza que necesitan para lidiar con la vida.

El poder de tus creencias

Seguramente has escuchado alguna vez eso de que las personas no cambian. En realidad, las personas si cambian, pero lo hacen cuando cambian sus creencias. Modificar creencias limitantes se relaciona directamente con la posibilidad de cambio, de libertad y de aprendizaje. ¿Conoces la historia del elefante que cree que no puede escapar? El elefante está condicionado desde pequeño a estar con un grillete y cuando es grande cree que no puede escapar.

Nuestro sistema de creencias empieza a forjarse cuando somos niños, en función de nuestro entorno, familia, amigos, colegio, televisión, país, cultura. Si a un niño le dicen muchas veces que es un inútil porque obtiene baja califica en matemáticas, el niño no sólo creerá que es inútil en matemáticas, es muy probable que se etiquete así mismo como inútil para todo lo que haga en la vida. Otra creencia muy interesante en personas que sufren dolor de rodillas (el dolor de rodilla está relacionada con la sumisión) es: “si no hago lo que me dicen no me van a querer”. Muchas de estas personas tienen una creencia fuertemente programada en su infancia porque sus padres a menudo les decían: “si no haces tal cosa no te voy a querer”, “si lloras no te voy a querer”, “cuando te enfadas no te quiero”.

Algunas creencias que enferman:

Cuando llueve, siempre me resfrio.
Comer dulces me da dolor de cabeza.
Beber cosas frías me causan dolor de garganta
“El aire acondicionado, siempre me irrita la garganta” Si levanto peso, me duele la espalda”
cuando me pongo nervioso siempre vomito.
Cuando cambia la temperatura del ambiente, siempre estornudo. Si tomo café a partir de las 5 de la tarde, por la noche no puedo dormir.
Si detectas frases que contengan “siempre”, estas ante una creencia y si tu la crees ten por seguro que siempre te pasara. Pregúntate si te ha pasado siempre y visualiza un día en el que no te haya pasado. Saber que no siempre te ha pasado te ayudara a cambiar esa creencia.

Otras creencias, ahora sobre el llamado efecto placebo:
Hasta que no me mande antibióticos, no me curaré. Siempre que me duele la garganta, necesitando antibióticos. Estoy mejor desde que me tomo las pastillas. Con esta medicación me baja mucho la tensión. Tengo diarreas y sé que cuanto el médico me ponga una inyección me curaré. Desde que voy al médicos de pago estoy mejor. De acuerdo con los trabajos de Robert Dilts (un innovador en el campo de la PNL) las personas suelen limitarse, básicamente, con estos tres tipos de creencias negativas:

Desesperanza: Te sientes desolado y sin esperanza porque crees que no es posible lograr nada.
Impotencia: Sabes que es posible lograrlo pero crees que tu no tienes la capacidad o la fuerza necesaria par hacerlo.
Demérito: Crees que tú no eres merecedor de las cosas buenas que percibes del mundo.

Siempre tienes razón, así pues, si quieres conseguir algo, tendrás más posibilidades de lograrlo si realmente crees que puedes conseguirlo. Tenemos un poder mental maravilloso, lo que tú crees, lo vas a crear.

Extracción de la documentación de un curso PNL.

¿Qué buscamos al sanarnos?

Muchas veces nos sentimos frustrados ante la expectativa de la sanación. ¡No acabo de curarme! ¡Esto no se acaba nunca!. Solemos escuchar o decir frases así, pero ¿qué es lo que pretendemos al sanar?.

Si nos dejamos llevar al principio de la Biodescodificación, esta es una de las frases fundamentales “la enfermedad nos enseña algo que no gestionamos bien en nuestra vida”. Bien, ¿cuál es ese aprendizaje entonces? Si yo estoy viviendo un conflicto en mi familia, o en mi trabajo, o con mi pareja, y no soluciono esta situación, aparecerá un síntoma que me indicará el tipo de conflicto que estoy viviendo.

Desde la medicina tradicional, lo que hacemos es proponer un remedio para ese síntoma, para ese dolor, y no nos ocupamos del conflicto que ha dado origen a este síntoma. Pero cuando hacemos Bio, lo que nos interesa es lo que nuestro cuerpo nos está gritando, lo que nos enseña ese síntoma, entonces sí solo nos ocupamos de que el síntoma desaparezca, estamos usando la Bio como la medicina tradicional, solo buscamos la desaparición del síntoma, y ese enfoque erróneo es el que hace que muchas veces el síntoma perdure.

Nuestro cuerpo nos habla con la intención de que aprendamos de esa situación, de ese conflicto, para que en el futuro, nosotros y las generaciones siguientes, sepamos gestionar de manera más positiva esa situación. Veamos un ejemplo:

Si yo tengo una dermatitis porque he perdido el contacto con mi novia, y esto me ha llevado a sentirme hundido, a pensar que no sería capaz de volver a tener otra relación, a culparme por no ser lo suficientemente bueno. Si yo solo busco que la dermatitis desaparezca, estoy proyectando toda mi energía en esa dermatitis, pero no estoy aprendiendo la lección, esa lección que me dice que mientras yo me sienta dependiente de los relaciones, mientras me sienta culpable por no ser lo suficientemente bueno, mientras crea capaz de establecer una relación que me traiga paz, y esa relación solo puede ser conmigo. Mientras no vea y comprenda todo esto, por muchas cartas y duelos y bios que haga, difícilmente desaparecerá la Dermatitis.

Por el contrario, si yo integro esta información, si aprendo la lección se producirá la sanación. Que no siempre es la desaparición del síntoma, sino el aprendizaje que me proporciona mi cuerpo.

No confundamos la sanación con la desaparición del síntoma. La sanación se da cuando existe ese aprendizaje, el síntoma puede remitir, aminorar o desaparecer, pero eso es otra cosa.