La moda de ser feliz a fuerza


 

 

 

 

 

 

 

Por: Patricia Martínez Castillo

 

¿Eres Feliz? ¿No? ¡Estás fuera de moda! ¡Algo malo muy malo debe pasarte! Habiendo tanto curso, herramienta, dieta, terapia, teoría y libro que dicen que tú tienes la obligación de ser feliz ¿cómo es que no lo has logrado?

Bueno, para empezar habría que definir qué entiendes por felicidad, porque aunque no lo creas suele ser diferente para las personas, incluso para las que forman una pareja, una familia o un equipo.

La verdadera cuestión es que nos la pasamos diciendo que somos lo que pensamos, y si no eres feliz es porque no te ubicaste en el “ya me vi”, o algo similar, es porque seguramente no te la pasaste pensando 10,000 veces al día “soy feliz, soy feliz, soy feliz”, si la fórmula funciona, quien lo hace mal eres tú.

Es que “la fórmula” no es repetir hasta el cansancio algo sin sentirlo, de hecho, cuando realmente nos sentimos bien y estamos pasando por un momento ideal no estamos repitiendo en nuestra mente lo bien que estamos, simplemente lo disfrutamos, lo vivimos, aceptamos lo que está sucediendo de la mejor manera en el aquí y el ahora.

El verdadero problema nunca han sido las afirmaciones, que pueden ser muy buenas, sino la falsedad. Lo importante es la autenticidad de la emoción. Y entonces ¿cómo le hacemos para estar aquí y ahora? Si me duele lo que ya pasó y me la paso pensando en lo que voy a hacer, pasado y futuro, nunca presente. Queremos a toda costa escondernos de lo que sentimos, negarlo, dominarlo, tal vez así se vaya para siempre, no vuelva, pero no se va, se hace más grande, más fuerte, enferma, duele.

Bueno, pues una sugerencia que nos ha funcionado a algunos es aceptar lo que sentimos en lugar de huir, juzgar o tratar de frenar y controlar el sentimiento. Date cuenta qué estás sintiendo en este momento, ¿dónde lo sientes en tu cuerpo? ¿cómo se siente?¿cómo se ve?¿tiene color?¿suena de alguna manera? ¿tiene voz?¿es alguna palabra? Abraza esa emoción, sensación o sentimiento lo mejor que puedas, acéptala, ahora permite que pase a través de ti, date cuenta cómo va pasando, cómo se va diluyendo, como una gota en un vaso de agua, en una jarra, en una tina, en una alberca, en un océano, diluida, completamente. Aquí y ahora ¿podrías soltar esa sensación? ¿la soltarías?

La sensación es originaria, antes de mal viajarnos con tanto pensamiento sobre los pensamientos que debimos tener y no tenemos, de pensar en lo que deberíamos sentir y no sentimos, hacer y no hacemos, vivir y no vivimos, y demás juicios. Verla, sentirla, oírla, abrazarla, aceptarla y dejarla ir, aquí y ahora.

Que sea para bien.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>