¿Sólo se trata de sexo?


¿Sólo se trata de sexo?

Patricia Martínez Castillo.

“Pase, pase, Señora, Señorita, le tenemos hombre soltero y sin compromiso, guapo y de buen cuerpo, bien vestido, empresario exitoso, de buen gusto, multimillonario, fiel, inteligente, decidido, toca el piano, y por si fuera poco, sabe bailar. Promete enamorarse de usted, estar al pendiente de sus deseos, ser generoso, llevarla a pasear en helicóptero, en avión privado, en Audi R8,  llenarla de regalos, casarse con usted, ponerle casa, ser amable con sus padres, cuidarla y protegerla. Romance y sexo asegurados. Pero eso sí, debe usted saber que este hombre también es vulnerable, tiene heridas físicas y emocionales que sólo usted puede sanar, sí, sólo usted puede salvarlo.” ¿Quién quiere un hombre así? No se amontonen.

“Pase, pase, Joven, Señor, Caballero, le tenemos mujer joven, hermosa, soltera y sin compromiso, de buen cuerpo, ingenua, virgen, sabe cocinar, aún se sonroja a la menor provocación, sexy, fiel, nada interesada, trabajadora, sus padres la amarán. Ella está dispuesta a vivir y morir por usted, a cumplirle sus fantasías sexuales. Resulta frágil y un poco torpe, cual cachorro, encantadora, usted podrá protegerla y controlarla”. ¿Algún interesado? Pásele a la fila.

Hasta aquí todo bien para muchos ¿verdad?, ¿quién le entra?, la cuestión es que, lo que parece ser el ideal de pareja, en este caso, involucra una relación obsesiva, controladora, violenta, física y mentalmente. ¿Te sigue interesando? Porque,  quien ha vivido una situación así en la vida real sabe que ni romántica ni excitante. ¿Verdad?

“¿Leíste las Sombras de Grey?¿Ya viste la película?” Escucho frecuentemente estas preguntas, y en respuesta viene: “yo no leo esas cosas”, “predecible”, “cero fan” ,“esperaba más”, “hay historias mejores”; el resto contesta “¡Siiii!” seguido de una mirada de “complicidad”. ¿Te gustó?

La autora británica Erika L. James confiesa haber empezado la Trilogía de las Cincuenta Sombras de Grey con la siguiente premisa: ¿qué pasaría si te sintieras atraído por alguien que practica BDSM y tú no?

BDSM son prácticas sexuales no convencionales,  sus siglas implican Bondage o “atamientos”, Dominación, Disciplina, Sumisión y Sadomasoquismo. Dentro del mundo de la psiquiatría son parte de las parafilias y se considera un trastorno mental. Aún así, algunos se sienten atraídos por experimentar la diferencia, aunque signifique dolor y trastorno. “Si no me pega, no me quiere” ¿Así estamos de enfermos?

La comunidad BDSM parte del supuesto que las prácticas sexuales no convencionales se den de un modo seguro, sensato y consensuado. Es decir, ambas partes están de acuerdo, pueden diferenciar la fantasía de la realidad y los riesgos que se corren son calculados, sin que la vida o la seguridad peligren. De ahí “el famoso contrato” del que tanto habla la historia. Porque en este asunto, lo primordial es el consentimiento. ¿Le firmas?

Así que, la próxima vez que te digan “Aquí está tu Christian Grey” pregunta a qué se refieren específicamente, y pide exactamente lo que quieres, no vaya a ser que acabes colgando con el brazo dislocado, o con el cuerpo todo moreteado, cuando lo que tú esperabas era un viaje en helicóptero o un beso en el elevador.

Cuéntame, ¿tú sabes realmente lo que quieres en una relación? ¿Puedes comunicarlo y respetarlo?

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